Nuevo León se convertiría en el corazón energético del nearshoring





La expansión de la infraestructura eléctrica en México comienza a dibujar el mismo mapa que el crecimiento industrial. De acuerdo con información presentada dentro del programa federal de nuevos proyectos de generación renovable impulsado por la Secretaría de Energía (SENER) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Nuevo León aparece como la entidad con mayor capacidad eléctrica proyectada del país, con 3,802 megawatts (MW) contemplados dentro de la cartera de proyectos.

La cifra supera a la de cualquier otra entidad considerada en el programa. En segundo lugar se ubica Tamaulipas, con 2,599 MW, seguido por Jalisco, con 1,620 MW, lo que refleja una concentración de nueva generación eléctrica en regiones con fuerte actividad económica e industrial.

La cartera forma parte de un plan que contempla 100 proyectos de generación renovable, principalmente solares y eólicos, con una capacidad total cercana a 18,700 MW que se desarrollarían en distintas entidades del país durante los próximos años.

ENERGÍA DONDE CRECE LA INDUSTRIA

La concentración de capacidad proyectada en el noreste coincide con el crecimiento industrial que ha registrado la región en el contexto del nearshoring, el proceso mediante el cual empresas trasladan o expanden su producción hacia México para acercarse al mercado de Estados Unidos.

En los últimos años, Nuevo León se ha consolidado como uno de los principales destinos de inversión manufacturera del país, particularmente en sectores como automotriz, autopartes, electrodomésticos, manufactura avanzada y logística.

El aumento en la actividad industrial ha generado también una mayor presión sobre la demanda de energía eléctrica. En ese contexto, la planeación del sistema energético busca reforzar la generación en las regiones donde se concentra la actividad productiva.

Especialistas del sector han señalado que la disponibilidad de electricidad confiable y suficiente se ha convertido en uno de los factores determinantes para la instalación de nuevas inversiones industriales.

UN CORREDOR MANUFACTURERO EN EXPANSIÓN

La dinámica productiva que impulsa la demanda energética en Nuevo León no se limita a una sola entidad. El crecimiento industrial del noreste se articula a través de un corredor manufacturero que conecta distintos polos productivos.

Entre ellos destaca el corredor Saltillo–Ramos Arizpe–Monterrey, donde operan plantas automotrices, armadoras, fabricantes de autopartes y proveedores industriales que forman parte de cadenas de suministro integradas a nivel regional.

La cercanía entre Coahuila y Nuevo León ha favorecido la formación de un ecosistema industrial interconectado, en el que la disponibilidad de energía eléctrica se vuelve un factor clave para sostener la expansión productiva.

Además de su capacidad manufacturera, la región cuenta con ventajas logísticas derivadas de su cercanía con la frontera norte y con los principales corredores comerciales hacia Estados Unidos.

EL RETO ENERGÉTICO DEL CRECIMIENTO INDUSTRIAL

El auge del nearshoring ha reactivado el debate sobre la capacidad del sistema eléctrico mexicano para acompañar el crecimiento de la industria.

Diversos organismos empresariales han advertido que la disponibilidad de energía es un factor determinante para la llegada de nuevas inversiones, especialmente en regiones con alta concentración manufacturera.

En ese contexto, la planeación de nueva generación eléctrica en el noreste apunta a fortalecer la infraestructura energética de una de las zonas industriales más dinámicas del país.

Si las proyecciones se concretan, Nuevo León podría consolidarse como uno de los principales nodos energéticos del sistema eléctrico nacional, en paralelo con su papel como motor industrial del país dentro de la nueva etapa de relocalización productiva que vive la economía mexicana.

Vanguardia